
Estoy en una época fea.
Y no hablo de cuando te levantas un día con los pelos revueltos o te descubres un grano en la barbilla.
No, lo mío no es sólo uno de esos días "malos" que todo el mundo (incluso las top models,
o eso dicen ellas) tiene a veces. Yo hablo de verte mal día sí y día también, de sentirte
como un adefesio primo-hermano de Quasimodo y de tener ganas de esconderte debajo de ocho mantas
para que nadie pueda ver esos defectos que tú te localizas constantemente. Hablo de sentirte mal
contigo mismo y de querer tapar todos los espejos para no tener que enfrentarte a la cruda realidad:
¡Esa que te mira al otro lado eres tú!
Ahora direis que exagero y probablemente tengais razón, pero ya sabeis que me gusta
contarlo todo de forma "exagerada": es mi forma de reirme de todo, incluso de mí misma.
Porque creo que lo mejor es que empiece a reirme un poco de la imagen monstruosa que tengo
de mí misma últimamente, y de que comparta con vosotros mi última sesión fotográfica.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
F.E.A.
sábado, 24 de septiembre de 2011
En ocasiones veo muertos

Lo confieso: soy una macabra. ¡Y a mucha honra, señores! (y señoritas :P)
Desde que tengo uso de razón, siempre me ha atraído todo lo relacionado con la sangre, asesinatos, cementerios...
Y la muerte en general.
Supongo que esta atracción está en parte influída por ese miedo que todos tenemos a lo desconocido
y a tener que dejar este mundo sin saber muy bien ni cuándo ni de qué extraña manera.
Porque hay muertes muy ridículas, ya lo decían Def con Dos en esta pegadiza canción:
Soy tan macabra que me parto de la risa con la letra de esta canción e imaginándome
al pobre hombre electrocutándose al cambiar una bombilla... ¡viva el humor negro!
Aunque, para humor negro y macabradas, las del gran Alice Cooper.
Joder, a ese hombre sí que le fascina la muerte y no a mí, ¡a su lado soy una "amateur"!
A mí también me gustan los muertos, aunque de momento no me excita su carne azulada y putrefacta,
y no tengo pensado ningún uso para los cadáveres además de darles sepultura y guardarles mis respetos.
Pero sí que le guardo mucho respeto a los muertos... tanto, que incluso tengo una lista de favoritos.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Fall is coming

21 de septiembre. Miro por la ventana y hace un sol radiante, ese que a duras penas se dejó ver
en Coruña en los meses de julio y agosto, y que sin embargo desde hace unas semanas brilla en todo su esplendor.
Como viene siendo habitual en los últimos años, en esta ciudad el clima veraniego aparece justo
cuando el verano llega a su fin, y los días cada vez más cortos (unidos a las temperaturas a la baja)
ya no permiten disfrutar de ese sol como habríamos hecho en pleno julio. Sí, el tiempo está como un cencerro
y aquí no vemos el sol hasta septiembre, pero lo cierto es que ya no quedan días de verano, y por mucha claridad
que haya en el exterior me temo que tendré que guardar el bañador en el armario hasta el próximo año.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Si estás muerto, ¡descansa en paz!

Aquellos que me conocen un poco saben que yo rara vez me relajo. Tan sólo "descanso" un poco cuando duermo,
y últimamente mis horas de sueño no han sido muy abundantes, así que ni ese descanso me concedo al cuerpo.
Siempre tengo que estar en movimiento, haciendo cosas... lo que no quiere decir que esté haciendo
algo productivo, pues muchas veces estoy en internet "papando moscas". Pero mi mente siempre está
en marcha, y en contadas ocasiones me permito un momento de pausa, siempre hay algo que hacer,
algún "tengo que" que me impide disfrutar del momento, algo que me obliga a seguir con mi agotador ritmo vital.
Por eso no es extraño que, tras siete días seguidos trabajando y continuando con el "movimiento"
en mis ratos libres, el viernes acabara totalmente muerta, ¡no podía con el alma!
Pero literalmente, acabé tan reventada que el sábado casi ni pude levantarme de la cama, así que tomé
la sabia decisión de pasar mi fin de semana libre (el primero en bastante tiempo) sin moverme de casa...
¡Necesitaba descansar! 
jueves, 15 de septiembre de 2011
Let's go surfing!

Si hay una cosa que me encanta del verano es bañarme en la piscina. Que no nadar, porque
para ser sincera la verdad es que no lo hago demasiado bien y aún encima me cansa, así que en mis
baños veraniegos me limito a bucear un poco y sobre todo hacer volteretas y demás chorradas acuáticas.
Nunca fui una gran fan del verano, y de hecho creo que sólo me gusta porque aquí el termómetro
rara vez pasa de los 30º (¡odio el calor achicharrante!), pero sin embargo me encanta esta estación
porque es cuando puedo bañarme en la piscina. Sí, he dicho piscina y no playa... soy de esas personas
que prefieren el cloro a llenarse la boca de salitre o tener que pelearme con las algas, ¡así de rarita soy! xDD
Y por eso, a la mínima ocasión que tengo (y este verano no hemos tenido demasiadas con este tiempo tan otoñal)
aprovecho para darme un chapuzón en la piscina. Como hice hoy al mediodía para relajarme un poco antes
de irme a trabajar, y aprovechando el que probablemente sea uno de los últimos días de sol y calor de este verano.
Así que cogí mi bañador vintage y me metí en el agua, ¡qué buena que estaba!
martes, 13 de septiembre de 2011
Tired & Uninspired

Hoy es Martes y 13 así que yo, para festejarlo como se merece, me encuentro en uno de mis habituales días oscuros.
Aunque el de hoy no sé si puede calificarse exactamente como negro, en todo caso sería un negro descolorido
y apagado. Porque estos últimos días más que estar triste, deprimida o de mal humor, me siento
como si se me acabaran las pilas por momentos, supongo que es porque no utilizo unas de marca Duracell.
El caso es que hoy es el día macabro por excelencia y yo, en vez de estar haciendo un post tétrico
de esos que tanto me gustan, relamiéndome ante la visión de la sangre y las vísceras xDD,
estoy aquí lamentándome porque mi inspiración ha vuelto a darme la espalda una vez más.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Viviendo en un cuadro de Hockney

Nuestra vida es como un lienzo en blanco que nosotros, como artistas creadores de nuestro propio destino,
somos los encargados de colorear. Obviamente existe eso que llaman suerte o fatalidad,
pero muchas veces somos nosotros con nuestras acciones o actitudes los que
teñimos nuestro cuadro de negro en lugar de optar por una paleta más brillante.
Está pues en nuestras manos escoger los colores de nuestro lienzo/vida, pero a veces desearía que mis manos
fueran como las de David Hockney y ser capaz de colorear mi mundo con la alegría pop de sus obras.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Nostalgia del pasado
Algún día inventarán una máquina del tiempo y todos nosotros podremos irnos de vacaciones
al Londres de 1960 o a un cabaret del París de los años 20 en vez de tener que
conformarnos con pasar el verano en la misma playa de siempre, ¡qué aburrimiento!
Yo sueño con viajes más exóticos, con conocer nuevos destinos y ciudades lejanas, pero también
con vivir una vida totalmente distinta a la que tenemos hoy, esa vida que hace años que murió.
Sí, estas fotografías pertenecen a un pasado ya muerto que para bien o para mal no podemos
revivir ni conocer de primera mano, al menos hasta que no inventen la máquina del tiempo.
Pero por suerte siempre nos quedarán las imágenes para recordarlo...
Y para ver que incluso los muertos pueden vivir para siempre si tenemos una cámara para inmortalizarlos